
Por Esaú Valencia
Xalapa está a punto de iniciar una nueva etapa administrativa y política.
La llegada de Daniela Griego Ceballos como presidenta municipal electa genera expectativas por varias razones. Su trato amable, la confianza que transmite y, sobre todo, el conocimiento que tiene de la ciudad y de los retos que deberá enfrentar desde el primer día de gobierno.En 2026 se aplicará a fondo, tiene que avanzar mucho y es que 2027 es año electoral y eso implica restricciones, tensiones políticas y decisiones que deberán tomarse con cuidado.
Aun así, Griego Ceballos ha dejado claro que pondrá todo su empeño y que llega con un equipo de trabajo ya definido, lo que le permitirá evitar la improvisación que tanto daño ha hecho en otras administraciones.Un factor clave será el respaldo de la gobernadora de Veracruz, Ingeniera Rocío Nahle García.
El diálogo reciente entre ambas sobre el futuro de la capital del estado no es un dato menor. Xalapa necesita coordinación institucional para avanzar, y esa cercanía puede marcar diferencia en la gestión de recursos y proyectos.
Las prioridades están claras. La pavimentación encabeza la lista de demandas ciudadanas, seguida del urgente ordenamiento en la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento de Xalapa (CMAS), un organismo históricamente señalado por su ineficiencia.
A ello se suma la necesidad de fortalecer la cultura y el turismo, dos áreas en las que Xalapa tiene potencial, pero ha carecido de una estrategia sostenida. En materia vial, Tránsito seguirá bajo la responsabilidad del Gobierno del Estado, lo que obliga a una coordinación permanente.En cuanto a las finanzas municipales, la presidenta electa ha sido prudente.
Sabe cómo se encuentran, pero esperará a tener la documentación completa antes de emitir juicios.
La toma de protesta será el 31 de diciembre a las 8 de la mañana y, apenas dos días después, se celebrará la primera sesión de Cabildo. Mantener una buena relación con los integrantes de la comuna 2026-2029 será indispensable para garantizar gobernabilidad.
La agenda de ciudad también incluye proyectos que impactan directamente en la vida cotidiana. La reactivación del Paseo de Los Lagos, el regreso del trenecito al parque Los Berros, el mejoramiento de áreas verdes en la periferia y la modernización de los mercados.
Además, se apuesta por una intensa actividad cultural, incluso con la propuesta de hermanar a Xalapa con Nueva Orleans para impulsar un festival de jazz que refuerce la identidad cultural de la capital.No menos importante es la intención de resolver los conflictos limítrofes con el municipio de Emiliano Zapata, un problema que se arrastra desde hace años y que ha generado tensiones administrativas y sociales.
El arranque financiero será determinante. El pago del impuesto predial y la llegada de participaciones federales permitirían cubrir la primera quincena de enero, una señal básica pero necesaria de estabilidad.
La relación con líderes de colonias y sectores productivos, así como la buena coordinación con el síndico Marco Aurelio Martínez Sánchez, encargado de vigilar la hacienda municipal, refuerzan la idea de un gobierno que busca diálogo y orden interno.Daniela Griego Ceballos no promete soluciones mágicas, pero sí rumbo, continuidad de lo que funciona y corrección de lo que no.
En cuatro años, la expectativa es clara. Responder a la confianza de los xalapeños y demostrar que Xalapa puede avanzar con planeación y voluntad política.



